Carrito

Enero llega con sus -por fin- temperaturas mínimas. Sí, por fin el invierno se muestra como tal: una estación de frío, lluvias y, quién sabe, si nieve. Y aunque -por el bien del planeta- nos alivia eso de ver que las estaciones, en cierta medida, siguen en su sitio, los ciclistas lo sufrimos. No, el frío y la bicicleta nunca fueron buenos compañeros.
Como siempre, vamos a intentar ayudarte. Porque hay una serie de opciones en lo que a combatir el frío yendo en bicicleta se refiere. Desde pequeñas decisiones a la hora de abrigarse hasta una serie de complementos que harán nuestra ruta un poco menos fría. Así puedes combatir el invierno subido en tu bicicleta:
Empecemos por lo más lógico: las prendas a utilizar deberían estar lo más pegadas al cuerpo posible. El calor de camisetas interiores, maillots y la ayuda inestimable de capas impermeables que eviten la entrada de aire se antojan fundamentales.
Por otro lado, se recomienda no utilizar prendas gruesas. Lo ideal, siempre, es seguir la regla de dos maillots finos mejor que uno grueso. Esto nos permitirá evitar el sudor tanto como sea posible; porque igual de perjudicial es el frío intenso como el sudor, que cuando se combina con aire helado puede causarnos más de un inconveniente.
Concretamente, los expertos hablan de la teoría de las 3 capas tradicionales; así funciona: nuestro cuerpo, que tiene una temperatura estándar de entre 36 y 37,5 grados; si subimos estos grados nuestro cuerpo suda, con el objetivo de poder expulsar el calor y autorregularnos.
Es importante que al vestirnos, utilicemos prendas que se mantengan secas por dentro y por fuera; estar mojados, aunque sea por el sudor, multiplicará la sensación de frío.
Existen una serie de complementos para bicicleta y para equipamiento de bicicletas que nos posibilitarán combatir el frío.
Además de estos consejos, existen una serie de trucos para combatir el frío.